Alergia al polen: cómo tratarla

Llega la primavera, las bonitas flores y para much@s la bonita alergia al polen que hace que no nos separemos del pañuelo en todo el día. Pero ¿qué es la alergia? ¿Qué formas hay de combatirla?

¿Qué es la alergia? ¿Cómo se produce?

 

Mientras que en la mayoría de las personas no supone ninguna alteración, en la alergia (también llamada hipersensibilidad) se produce una reacción exagerada del sistema inmune ante un agente extraño a nuestro organismo. Según la respuesta que se desencadene frente a ese agente, existen cuatro tipos de hipersensibilidad, siendo la alergia al polen de tipo 1 o inmediata, y esta consta de dos fases:

  • en la primera fase o fase de sensibilización, el agente extraño (en este caso polen) entra en nuestro organismo y es reconocido por los macrófagos (un tipo de glóbulos blancos), que van a provocar la formación de anticuerpos como las inmunoglobulinas E (IgE). Estas IgE se fijan en unas células llamadas mastocitos, que contienen histamina y otras moléculas proinflamatorias como las prostaglandinas y leucotrienos.
  • en una segunda ocasión en que el polen entre en nuestro organismo, se unirá directamente a las IgE unidas a los mastocitos, provocando la liberación de la histamina y prostaglandinas que poseen a la sangre, generando la sintomatología típica de las alergias: congestión nasal (rinitis alérgica), picor de ojos o incluso contracción de bronquios en personas asmáticas.

¿Cómo tratar la alergia al polen?

1) Consejos de higiene

Sea cual sea el método que te explico posteriormente que elijas, hay una serie de reglas que podemos tener en cuenta para aliviar los síntomas:

  • Lávate la nariz y los ojos con suero fisiológico que te ayudará a disminuir la congestión y el picor.
  • Airea bien la casa, preferiblemente por la mañana (las concentraciones de polen en el aire son más altas al atardecer)
  • Evita la actividad al aire libre los días de alta concentración polínica, así como a primeras horas de la mañana y al anochecer, sobre todo si hay viento o lluvia, ya que estas condiciones climatológicas provocan que la presencia de polen en la atmósfera sea más elevada.
  • Para conocer la tasa de polen cada día existen páginas de internet que nos dan dicha información, como la web del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

2) Tratamiento convencional- antihistamínicos

Los antihistamínicos son llamados así debido a que bloquean los efectos provocados por la histamina. El principal problema de los antihistamínicos es que pueden pasar al sistema nervioso, provocando efectos no deseados. Así según su grado de entrada, los antihistamínicos se clasifican en:

  • Primera generación: entran fácilmente en el sistema nervioso, por ello no se emplean como antihistamínico, sino que se aprovechan sus efectos sedante (como en el caso de Dormidina® que contiene el antihistamínico doxilamina), descongestionante (Frenadol® con clorfenamina)o para evitar los mareos en los viajes (Biodramina® con dimenhidrinato).
  • Los antihistamínicos de segunda generación apenas penetran en el sistema nervioso y son realmente eficaces frente a la acción de la histamina, por eso este grupo es el que realmente conocemos como antihistamínicos en el tratamiento de la alergia, entre los que encontramos por ejemplo Zyrtec® que posee el principio activo cetirizina, Rupafin® (Rupatadina) o Aerius® (desloratadina).

3) Fitoterapia

En el caso de que quieras recurrir a métodos más naturales, hay plantas medicinales que te pueden ser de ayuda:

Aloe vera (Aloe barbadensis miller):

 

Hoy en día podemos encontrar el aloe vera hasta en la sopa debido a todos los productos cosméticos que se pueden fabricar con é,l gracias a sus propiedades hidratantes y reparadoras de la piel. Pero en el caso de la alergia al polen lo que necesitamos es el gel de aloe vera para beber, presente en sus hojas y que contiene entre muchos otros compuestos un polisacárido (un tipo de azúcar) llamado acemanano, el cual regula la producción de prostaglandinas y leucotrienos liberados por el mastocito.

El problema es que visto el filón que supone el aloe vera, muchas empresas se han lanzado rápido a comercializarlo sin indicar claramente unos parámetros de calidad necesarios para nuestra seguridad, por eso debemos verificar antes de nada:

  • que esté libre de aloína: este compuesto presente en la hoja del aloe vera tiene actividad laxante, por lo que no es recomendable. Además, si la posee, indica que el gel no ha seguido unas reglas correctas de extracción y que por mucho que nos vendan la moto de que es 99% gel de aloe vera, no lo es.

    IASC
    Sello del IASC que certifica la calidad de los productos con Ale Vera
  • busca que tenga el sello de organizaciones como el International Aloe Science Council o Consejo Científico Internacional del Aloe (IASC), ya que es quien otorga, además de otros pocos, los certificados de calidad que aparecen en los productos de aloe vera.

Llantén mayor

El llantén mayor (Plantago major subespecie major) es una planta de pequeño tamaño de la cual se puede usar las hojas, tallos y flores. En el caso de esta planta, es importante especificar que se trata de Plantago major y no de Plantago ovata, ya que este último se utiliza en el tratamiento del estreñimiento. En el caso de las alergias, la acción del llantén mayor se debe a unos compuestos de tipo iridoide que se encargan de evitar la formación de las prostaglandinas que libera el mastocito y que provocan los síntomas de la alergia. Para su uso, puedes encontrar esta planta en forma de cápsulas que contienen la planta pulverizada.

4) Aromaterapia (aceites esenciales)

Además de las plantas medicinales como tal, también podemos utilizar los aceites esenciales obtenidos de algunas de estas. En este caso es el estragón (Artemisia dracunculus) conocido más bien por sus propiedades culinarias, quien puede sernos útil. Para ello pon dos gotas de su aceite esencial en un poco de azúcar y déjalo fundir en la boca entre dos y tres veces al día. Esta solución es más preventiva que curativa, por lo que en el caso de que estés ya estornudando con el pañuelo en la mano, tardará un poco más en surtir efecto.

5) Alimentación

Para aliviar los síntomas de la alergia podemos consumir alimentos que nos ayuden a disminuir la inflamación de las mucosas, como son los ricos en carotenos o vitamina C. Estos alimentos pertenecen sobre todo al grupo de frutas, verduras y hortalizas, destacando el brócoli, zanahoria, espinacas y naranjas (cítricos en general).

Otro compuesto con efecto antihistamínico es la quercetina, un flavonoide presente sobre todo en la cebollas, aunque también en el té verde y en frutas como la manzana. Tanto los carotenos, vitamina C como la quercetina, siguiendo diferentes vías, son capaces de frenar la producción de los compuestos inflamatorios que libera el mastocito y que generan los síntomas de la alergia.

Además de aumentar el consumo de estos alimentos, puedes disminuir el de otros ricos en histamina como las conservas, embutidos y quesos muy curados.