¿Conoces el poder de la música?

¿Recuerdas la poesía para la calma? Hoy me gustaría hablarte de algo que personalmente considero como otra terapia alternativa – natural, al margen de las clásicas acupuntura, reflexología, homeopatía, etc. En este caso algo que todos conocemos y hemos “usado”  varias veces, sino todos los días, en nuestra vida: se trata de la música. Sí, tanto la poesía como la música las considero naturales puesto que están al alcance de cualquier persona en
cualquier momento, se puede garantizar que no poseen absolutamente ningún efecto
secundario, podemos “tomar” toda la que queramos, es apta para todas las edades, totalmente adaptada a los gustos de cada persona, ¿conoces algo más natural que esto?

Para que veas que la música no es solo lo que escucha es@ chic@ con los cascos en el metro, o la banda sonora de una película, muchos son los centros que ofrecen formación en el campo de la musicoterapia, desde la Universidad de Alcalá de Henares a la mismísima ciudad de  Buenos Aires…El Hospital dela Paz de Madrid  realizó un estudio para conocer los beneficios de la música a pacientes ingresados, y lleva utilizando esta terapia complementaria desde 2003 en varias unidades.

¿Y por qué es tan importante? En esta imagen del Colegio de Farmacéuticos de Valencia
puedes ver de forma muy resumida, pero muy clara, los beneficios de la música:

 

 

Pero por una vez no quiero quedarme en el aspecto científico, quiero hacerte ver que aunque la música en muchas ocasiones sea utilizada solo como medio de acompañamiento
para desplazarnos a algún sitio o realizar alguna tarea, como puedes ver, la música tiene propiedades que van más allá. ¿Quién no ha oído en alguna ocasión que existe música para dormir mejor? ¿Y quién no se ha puesto de buen humor de repente al escuchar su canción favorita por la radio? Por eso te invito a que escojas tu estilo de música favorito y que te des un buen festín ( puedes encontrar un gran número de canciones basadas en el estilo musical que quieras de forma muy sencilla conSpotify ). ¿Te gusta bailar? Haz un poco de  sitio en el salón y tras un rato con tu música favorita verás cómo tras soltar adrenalina te sentirás mucho más relajad@, además de venir bien para hacer ejercicio. ¿Prefieres música clásica o más tradicional? Toma asiento, disminuye un poco la luz y aprovecha ese momento exclusivo para ti. Y aquí os dejo dos ejemplos que son totalmente opuestos pero que según el momento y el día me encantan. El primero con mucho ritmo y acorde con el Mundial de Fútbol. La segunda opción no tiene letra, pero si está la guitarra del genio Paco de Lucía no hace falta nada más…

¿Y a tí, qué mas te aporta la música?