¿ Plantas medicinales: beneficiosas o perjudiciales?

Cada vez hay más gente que se interesa por los remedios naturales debido al miedo que le producen los medicamentos de síntesis o simplemente, porque quieren recurrir a lo tradicional. En el polo opuesto se sitúan los que desconfían de las plantas medicinales, generalmente debido  a que han sido promovidas por gente sin conocimientos en la materia, dejando a estas plantas en muy mala posición. Pero entonces, ¿podemos fiarnos de las plantas medicinales o no?

¿Qué son las plantas medicinales? ¿Cuáles engloba la fitoterapia?

Para saber si merecen nuestra confianza o no, primero debemos saber qué son. Según la OMS, una planta medicinal es aquella que contiene sustancias que pueden ser utilizadas con fines terapéuticos o preventivos o que son precursores para la semisíntesis químico-farmacéutica. En el campo de la fitoterapia, se emplean aquellas plantas medicinales

  • que poseen directamente los compuestos que nos pueden ayudar a paliar nuestra dolencia
  • cuya potencia terapéutica es reducida
  • sus efectos adversos son prácticamente inexistentes

Quedan por tanto fuera de este ámbito aquellas plantas muy potentes o que requieren un control muy exhaustivo de las dosis administradas.

¿Qué controles siguen las plantas medicinales? ¿Cómo están reguladas?

La fitoterapia, al igual que los medicamentos industriales, debe regirse por unos parámetros de calidad, eficacia y seguridad de sus plantas medicinales:

Requisito 1: Calidad de las plantas medicinales

Para saber exactamente qué contiene cada planta y asegurarse de que no hay falsificaciones, la Real Farmacopea Española dicta los parámetros físico-químicos que deben poseer los compuestos con acción terapéutica de cada planta, así como las técnicas a emplear para determinar la presencia y cantidad de dichos compuestos.

En este caso, las plantas medicinales vendidas a granel son más susceptibles de no cumplir con este requisito de calidad, puesto que no sabemos exactamente ni qué principios activos contiene ni en qué cantidad: imagina por ejemplo una naranja, ¿verdad que no es lo mismo comerla en diciembre que en marzo? aunque tú la veas igual, el sabor cambia porque cambia su composición: lluvias, frío, tipo de terreno en que se haya cultivado, forma de conservación una vez recolectada,…todo esto afecta al contenido de la naranja y por tanto a su sabor, idem para las plantas medicinales. Por eso es más fiable aquellas plantas medicinales que se presentan ya pulverizadas en formas como comprimidos o cápsulas, puesto que es más fácil precisar su contenido cualitativo y cuantitativo.

Hay que tener en cuenta que algunas plantas medicinales son consideradas como complementos dietéticos, por lo cual escapan a estos controles, leyes y a la obligación de que exista un profesional sanitario en el canal de venta que pueda aconsejar sobre nuestras necesidades.

Requisito 2: Seguridad de las plantas medicinales

 Se puede asegurar que una planta medicinal es segura debido a:

  • Controles de la ausencia de contaminantes o adulteraciones
  • Evidencias científicas presentadas en estudios sobre su toxicidad o su acción farmacológica. Pero existen varios productos preparados a base de plantas medicinales que no presentan dichos estudios y por tanto las reglas son un poco diferentes: para que dicho producto pueda comercializarse debe haber demostrado su uso tradicional durante al menos 30 años en todo el mundo, 15 de los cuales deben ser en la Comunidad Europea. A este tipo de preparados se le denomina medicamento tradicional a base de plantas (MTP) y están autorizados por la Agencia Española de medicamentos y productos sanitarios (AEMPS). Dichos productos se distinguen por las siglas MTP que deben distinguirse en el embalaje del producto, y cuya publicidad debe especificar que su indicación está basada exclusivamente en el uso tradicional de esa planta.

Además de estos controles, estudios y revisiones bibliográficas que garantizan la seguridad de las plantas medicinales, existe la Orden SCO/190/2004, de 28 de enero, por la que se establece la lista de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida por razón de su toxicidad.

Requisito 3: Eficacia de las plantas medicinales

Para demostrar que una planta medicinal es eficaz, podemos encontrar al igual que con la seguridad, ensayos clínicos que avalen su eficacia, o bien estudios sobre la utilización de la planta en cuestión para una determinada indicación durante un período prolongado en el tiempo (como ocurre con los MTP).

La legislación referente a las plantas medicinales se encuentra además de en la Orden SCO/190/2004 anteriormente citada, en:

  •  Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Es la ley que rige los medicamentos que contienen plantas medicinales.
  • Real Decreto 1345/2007, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente.

¿Cuándo son perjudiciales las plantas medicinales?

Teniendo en cuenta todo lo dicho hasta ahora, debemos también pensar que una planta medicinal por mucho que sea natural, natural no quiere decir inocuo, y al igual que ocurre con los medicamentos hay varias consignas a respetar:

  • El uso crónico: hay plantas que debido a su composición, si son usadas durante largo tiempo pueden provocarnos daños. Este es el caso de los laxantes naturales como la cáscara sagrada o el sen, que pueden llegar a provocar alteraciones intestinales.
  • Interacción con medicamentos o plantas medicinales: el hipérico (Hypericum perforatum) también conocido como hierba de San Juan, cuyas hojas han demostrado tener la misma eficacia que algunos antidepresivos, potencia el metabolismo de numerosos fármacos, por lo que su acción es más breve y se puede considerar que la dosis administrada sería ineficaz.
  • La dosis empleada, la vía de administración o la edad son también factores a tener en cuenta cuando hablamos del uso de plantas medicinales.

Conclusión: plantas medicinales sí, pero con precaución

Son numerosas las plantas medicinales que pueden ayudarnos a prevenir o aliviar diferentes dolencias, pero siempre y cuando sepamos qué y cómo lo estamos tomando. Para ello, lo mejor es acudir a los profesionales sanitarios que estamos formados en este campo y adquirirlas a través de los medios seguros que estos nos pueden proporcionar, evitar ferias o ventas ambulantes, o huir de aquellos medios en los que el vendedor no nos puede dar información sobre el producto que estamos comprando, siempre es mejor hacerlo a través de alguien que nos pueda aconsejar y que nos proporcione un producto seguro y de calidad.

2 Comentarios

  1. Estupendo artículo. Muy acertada la conclusión

    1. Muchas gracias.

Comentarios cerrados.