Los NO beneficios del turrón

La semana pasada encontré en la revista Muy Interesante el artículo sobre los beneficios del turrón en nuestra salud, gracias a su contenido en almendras. Es cierto como bien explican que este fruto seco posee una gran cantidad de beneficios, pero el hecho de que lo posea esta materia prima no significa que el turrón también lo sea. El principal problema es que debido al enfoque del artículo, y sobre todo a las menciones  a publicaciones científicas que realizan ( estudios científicos con almendras, no con turrones), existe población que considerará la siguiente lógica:

el turrón lleva almendras

las almendras son beneficiosas para la salud

ergo el turrón es beneficioso para la salud

Y esta última frase, evidentemente, no es cierta. Parafraseando el titular podría decirles: los perjuicios que nos aporta el turrón, gracias a los azúcares y grasas. A continuación paso a detallarles mi explicación, para lo cual he cogido al azar una foto en Google del etiquetado de una tableta de turrón. Queda claro que no todas las marcas emplean exactamente los mismos porcentajes de materias primas, pero en definitiva no existe gran variación.

Capítulo grasas

El turrón, de origen árabe y muy arraigado en nuestra cultura en las fechas navideñas, está constituido básicamente por almendras y azúcar. Esa es su receta inicial, la cual con el tiempo se ha ido modificando persiguiendo diferentes finalidades.

En cuanto a las grasas, como  mencionan en Muy,  el turrón contiene ácidos grasos, la mayoría insaturados. Esto en principio sería una buena cualidad, pero el elevado contenido de grasas, aunque sean monoinsaturadas, también puede ser perjudicial para la salud ya que se almacenan provocando aumento de peso y a la larga, obesidad. Piensen en por qué se recomienda evitar alimentos fritos, nadie habla de las bondades de un churro…

Es conocido que, como en la publicación que mencionan, las almendras pueden disminuir la tasa de LDL, pero no debe hacerlo a costa de aumentar la ingesta lipídica en grandes cantidades.

Además, cada vez son más los turrones que aparte de almendras y miel añaden otros ingredientes como fresa, piña, coco, caramelo, licor, etc. Muchos de ellos son ricos en grasas saturadas, por lo que hace empeorar el perfil nutricional del turrón. También ocurre con los turrones llamados “bajos en azúcares” que para mantener las propiedades sensoriales del producto se le añaden más grasas, disminuyendo su calidad nutricional.

Capítulo hidratos de carbono

Como bien dicen, en el turrón encontramos fundamentalmente tres ingredientes: almendra, miel y azúcar, siendo los dos últimos los que aportan una mayor cantidad de carbohidratos.

En el caso de la miel está puede pasar casi inadvertida, puesto que la mayoría de carbohidratos proceden de los azúcares, el llamado azúcar de mesa, que aporta una cantidad de calorías vacías, sin aportar ningún nutriente, por lo que seguimos empeorando el valor nutricional del turrón y va dejando cada vez más atrás sus supuestos beneficios gracias a las almendras.

Además mencionan  “no olvidemos que la almendra por sí misma nos aporta un gran valor energético y bajo contenido en azúcares, muy recomendable, por tanto, para diabéticos”, y justo en la frase anterior “Fundamentalmente tenemos tres ingredientes: almendra, miel y azúcar”. ¿De verdad es recomendable para diabéticos? Puede que la almendra sí lo sea, pero su titular hace referencia al turrón, no al fruto seco,  no son intercambiables las propiedades de la materia prima con la del producto final.

Capítulo proteína y fibras

Bien está  que el turrón aporte  proteínas y fibra gracias a su contenido en almendras, aunque debería tenerse en cuenta que el porcentaje de azúcares que posee el turrón es más elevado que el de proteínas y fibra juntas (un 20% suman entre ambas)…

Capítulo de vitaminas y minerales

De nuevo la responsable es la almendra: vitaminas A, E, B1, B12 y minerales como el magnesio, hierro, potasio. Genial. Pero no demos la vuelta a las cosas. Dicen que contiene antioxidantes porque contiene vitamina E y licopenos, lo cual es cierto, pero no se puede considerar beneficioso al turrón como por poseer dichos nutrientes, ya que el equilibrio beneficio/riesgo va a caer del lado malo debido al alto contenido en grasas y azúcares. Además de nuevo hacen referencia a publicaciones científicas que hablan sobre las bondades de las almendras, ya que su consumo diario aumentaba el contenido de antioxidantes en personas fumadoras. Con la mención de dicha publicación, algunas personas pueden seguir el mismo tipo de lógica que les mencionaba al principio:

El turrón tiene almendras

El consumo diario de almendras aumenta el contenido de antioxidantes en personas fumadoras

ergo el consumo diario de turrón aumenta el contenido de antioxidantes en personas fumadoras

¿No creen que hay formas mucho más sanas de tomar antioxidantes a diario de forma mucho más sana a través por ejemplo de frutas/verduras/hortalizas? Además, esto me recuerda otro artículo visto el pasado mes sobre los beneficios de tomar alcohol antes de fumar, vamos, que las personas fumadoras van a estar sanísimas si se toman una caña antes de cada cigarro y además lo acompañan de un trozo de turrón…

Conclusión

Como les decía antes, la balanza beneficio/riesgo del turrón lleva siempre hacia el lado malo de la balanza. No se puede decir que este producto sea beneficioso para la salud debido a su contenido en almendras, ya que el alto contenido en grasas y azúcares no compensa las propiedades que aporta el fruto seco. No podemos dar por bueno un producto tan solo porque uno de sus componentes sea “maravilloso”, siempre hay que estudiar el conjunto. Si de verdad se quiere hablar de los beneficios que aportan todos los nutrientes contenidos en el turrón se puede mencionar de una forma más sana: hablen de una ensalada que contenga entre otros, tomate (muy rico en licopenos y antioxidantes), una mínima cantidad de miel y por supuesto, almendras que además le darán un toque crujiente y original a su plato.