Interacciones de los medicamentos con las bebidas

Siempre que tomamos medicamentos lo hacemos acompañados de bebida para pasarlos mejor, pero ¿escogemos bien estas parejas de baile? Descubre los secretos de algunas de ellas.

Leche

La leche es una bebida muy común para tomar con los medicamentos, pero detrás de su aparente inocencia esconde algo…. si el medicamento que tomamos es un antibiótico perteneciente al grupo de las tetraciclinas (es sencillo saber cuáles son porque todos terminan en -ciclina) el calcio contenido en la leche se une al medicamento cuando están todavía en el intestino, podríamos decir que le secuestra e impide que este se absorba y llegue a su lugar “de trabajo”,  por lo que será expulsado de nuestro organismo sin habernos provocado efecto. Como curiosidad te diré que debido a esto, las tetracicilinas están desaconsejadas en mujeres embarazadas y en niños, ya que ese calcio unido al antibiótico tampoco es absorbido, por lo que puede provocar problemas en el crecimiento de los huesos.

Zumo de pomelo

No es que sea nuestro zumo predilecto , pero con el veranito y el calor los zumos se consumen mucho más que durante el resto del año, pero el de pomelo, es un poco peculiar…El pomelo se encarga de ralentizar el trabajo de una proteína de nombre muy feo (Citocromo p450), presente en nuestro organismo y que se ocupa de metabolizar los medicamentos que tomamos, es decir, hace que sean eliminados una vez han producido su efecto. Por esoel pomelo, al evitar que esta proteína trabaje, el medicamento no se elimina y se va acumulando en el organismo, lo que puede llegar a provocar toxicidad.

Alcohol

No se trata de que vayamos a tomarnos la pastilla del azúcar (por poner un ejemplo) con una cañita (que también influye), en este caso hablamos de la ingesta del alcohol durante períodos de tiempo más o menos prolongados, los cuales interfieren sobre la misma proteína de nombre tan feo. En el caso de cortos períodos, ocurre exactamente lo mismo que con el zumo de pomelo, su ingesta frena la Cp-450 y puede llegar a provocar toxicidad medicamentosa. Sin embargo, en los casos de largos períodos de tomar alcohol, ocurre justo lo contrario, la proteína trabaja mucho más, por lo que el medicamento desaparece más rápido de nuestro organismo y el tiempo que dura su efecto es más corto. Pero eso no es todo, hay un tipo de antibióticos un poco especiales (metronidazol, cloranfenicol y algunas cefalosporinas) que si se combinan con esta bebida pueden provocar reacciones como taquicardia, sudoración, dolor de cabeza o nauseas. Por todas estas razones es por lo que siempre se desaconseja beber alcohol cuando estamos tomando medicamentos.

¿Y tú, con qué acompañas tu medicación?