La semana pasada encontré una foto que desde el punto de vista profesional me escandalizó:

una caja de Hipérico vendida en grandes superficies, es decir, sin ningún tipo de control ni consejo sanitario. Se trata de una planta medicinal que puede ser de gran utilidad, pero que requiere de unas cuantas advertencias por parte de la persona que lo proporciona, te explicaré por qué…

¿Qué es el hipérico?

El Hipérico(Hypericum perforatum), también conocido como Hierba de San Juan o corazoncillo por la forma de sus hojas, es una planta de pequeño tamaño  que se conoce desde hace muchos siglos y que crece de forma espontánea en campos no cultivados. Su nombre en latín perforatum se debe a pequeños puntitos presentes en sus hojas que parecen perforaciones, y que realmente son unas glándulas donde la planta almacena aceite esencial.  La parte más comúnmente utilizada son sus flores desecadas de color amarillo.

 ¿Cómo actúa el hipérico?

El hipérico sigue el mismo mecanismo de acción que dos tipos de antidepresivos: inhibe la enzima monoaminooxidasa A o IMAO-A (como hace la moclobemida) e inhibe la recaptación de serotonina (como hacen entre otros la fluoxetina y el escitalopram). En ambos casos, lo que se consigue es aumentar la cantidad de serotonina en nuestro cerebro, un neurotransmisor que provoca una mejora del estado de ánimo. Por tanto, el hipérico se puede usar por vía oral en el tratamiento de depresiones leves.

¿Por qué hay que tomar precauciones al utilizar el hipérico?

En el caso de administrar solo hipérico habrá que vigilar la dosis y cada cuanto tiempo lo tomamos al igual que con cualquier otro medicamento o planta medicinal, pero si se padece de más dolencias y se toma en administración conjunta con otros medicamentos puede provocar interacciones entre ambos que perjudicarán a nuestra salud. Esto se debe varios motivos:

  • El hipérico es inductor de la proteína P en el tubo digestivo:  se trata de una proteína existente en las células del intestino que puede absorber parte de algunos medicamentos allí presentes y en vez de pasarlos a sangre, los envía de nuevo al intestino, por lo que la cantidad de fármaco absorbido es menor. Su relación con el hipérico es que al potenciar la actividad de dicha proteína, disminuirá todavía más la cantidad de fármaco que pasa a sangre, y por tanto, mermará su efecto.
  • También es inductor del citocromo p-450 hepático: el CP450 es una proteína enzimática implicada en el metabolismo de los fármacos, degradándolos para favorecer su posterior eliminación. En el caso de inducir este proceso como ocurre con el hipérico, el fármaco se eliminará más rápido, por lo que su efecto será más breve.

Esta disminución de fármaco en sangre es especialmente delicada en el caso de la digoxina, ya que se trata de un medicamento considerado como de estrecho margen terapéutico, es decir, que la diferencia entre la dosis normal a la cual empieza a hacer efecto y la dosis tóxica es muy pequeña, por lo que una mínima variación de su concentración debido a la administración de hipérico puede hacer que se obtenga una dosis sin ningún efecto.

  • Existen algunos medicamentos que pueden provocar manchas en la piel si estamos en contacto con el Sol. Esto se llama fototoxicidad, y se ve  aumentada en la administración conjunta de hipérico con medicamentos como  retinoides (empleados en el tratamiento del acné grave), tetraciclinas (un tipo de antibióticos), tiazidas y sulfonamidas (diuréticos).
  • No olvidemos que el mecanismo por el que actúa en el organismo y por el cual se administra es muy similar al de algunos antidepresivos, por lo que administrados de forma conjunta, puede llegar a ejercer un efecto tóxico.

Por todas estas razones si decides tomar hipérico, siempre debes acudir a un especialista que te aconseje unas pautas y detecte posibles reacciones secundarias debido a la administración conjunta con otros medicamentos.

Referencias:

Jean-Claude Rodet. Les interactions medicamenteuses. Dauphin 2015

Hipérico: el peligro de administrarlo junto a medicamentos