¿Cómo afecta el exceso de trabajo a tu salud?: 16 emprendedores te cuentan su experiencia

¿Cuántas veces un exceso de trabajo te ha hecho sentirte estresado, agotado, enfadado, triste,etc? Pero no sólo eso, trabajar más de la cuenta puede llegar a influirnos seriamente en nuestra salud.

Estos son los casos de 16 emprendedores que han querido compartir con nosotros su experiencia de la influencia del trabajo en su salud.  Cada uno vivió una situación diferente, pero todos terminan con una conclusión muy similar, te dejo con ellos para que la descubras 🙂

Estas son las tres preguntas que les hice a cada uno:

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?
  2. ¿Cómo influyó en tu vida personal?
  3. ¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Buena lectura 🙂

Soy Eduardo Llamazares, y ayudo a personas muy mentales a superar los patrones que les impiden dormir bien y sentirse a gusto con ellos mismos y con su vida. Si te interesa este tema, te animo a que te descargues el regalo que ofrezco en mi web: esta Guía anti-insomnio, en la que encontrarás 40 acciones para calmar tu mente y dormir mejor. Te ayudarán a resolver esas incoherencias que todos hemos ido generando al dejarnos llevar en piloto automático por nuestra mente subconsciente.

  1. Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud.

Comencé a dormir mal. En aquel momento no le di mucha importancia. Con tantas cosas como tenía que hacer, entendía normal que el estrés me ocasionase insomnio. Pensé que pronto se pasaría. Sin embargo, el problema fue a más.

Cada vez dormía menos horas, y me sentía más cansado y menos productivo. Comencé a tomar más café y a comer peor. Mi mente manejaba muchísima información de tareas pendientes: me despertaba por las noches con ansiedad, pensando que no me iba a dar tiempo a hacer todo lo que tenía que hacer a tiempo.

Esa falta de descanso mental y físico ocasionó que mi sistema inmune estuviese más débil: resfriados, faringitis… También comencé a tener contracturas cada poco tiempo, ocasionándome intensos dolores de cuello.

  1. Cómo influyó en tu vida personal

Llenarme la agenda de proyectos y sesiones con pacientes hizo que fuese descuidando mis relaciones sociales. No tenía tiempo para acudir a nadar con mi grupo de natación, y me borré de las clases de yoga para sacar más tiempo.

Sin embargo, lo peor fue, sin duda, la sensación de vacío que sufría esos días en los que mi agenda estaba libre. No me encontraba a gusto conmigo mismo. Sabía que algo estaba gestionando mal en mi vida, pero no lograba salirme de ese círculo vicioso.

No me sentía bien cuando desconectaba del trabajo, no tenía hobbies, ni sabía a qué dedicar mi tiempo libre. Tampoco tenía energía para hacer planes y socializar. Digamos que el resultado fue un aislamiento muy incómodo.

  1. ¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Comencé por buscar soluciones fuera de mí: infusiones para relajarme, sacar tiempo para volver a hacer yoga, reiki, homeopatía, tomar pastillas para dormir mejor… Todo me ayudaba, pero no conseguía encontrar la solución definitiva.

Pude solucionar el problema cuando decidí que tenía que cambiar la situación y que yo era el único que podía hacerlo. Sin embargo, ya lo había intentado y la realidad era que no sabía cómo hacerlo. Así que decidí pedir ayuda.

Tras probar varios profesionales, encontré alguien que me hizo ver lo que yo no quería ver. Fue un proceso de coaching de varios meses, en los que descubrí por qué yo había decidido, inconscientemente, volcarme en mi carrera profesional y quitar importancia a mi vida personal.

Descubrí miedos, rabia, culpabilidad y mucha tristeza por lo que había vivido. Fue un proceso muy duro, pero muy bonito. El resultado no fue sólo que desaparecieron mis problemas para dormir y el resto de repercusiones en mi salud. También cambió mi forma de organizar mi vida, de priorizar y de tomar decisiones.

Tanto cambió que reenfoqué mi carrera profesional. Como fisioterapeuta trataba a mucha gente con esa sensación de intranquilidad interior, de estrés por factores que, como yo, no sabían gestionar. Decidí formarme para poder ayudar a esas personas que estaban sufriendo la misma situación en la que yo había estado.

Mi web es Libres Viajeros donde ayudo a estudiantes o recién salidos de la universidad que no encuentran su sitio en el sistema actual. Mi objetivo es hacerles descubrir qué diablos hacer con sus vidas y que puedan crear un plan B de acuerdo a sus valores y que les llene de verdad.

1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Cuando Ana me preguntó qué situaciones de estrés por carga de trabajo había sufrido en mi vida, rápidamente se me fue la cabeza a mi época de segundo de carrera, cuando tuve que estudiar todos los días de 9 de la mañana hasta la noche sin parar.

Lo peor aún, es que no obtenía resultados (se pasaban un poquito con los exámenes), por lo que era una auténtica desmotivación. Entraba en esa rueda de estudiar – no obtener resultados –  más estudiar – más estrés –  más desmotivación.

2. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

Como soy tan cabezota y exigente, mi vida personal dio un giro drástico ese año. Apenas salía a la calle y cuando salía, estaba continuamente pensando en todo lo que tenía que hacer y no disfrutaba para nada. Comía con estrés pensando en que ya tenía que ponerme a estudiar (era tiempo perdido si no), no salía a hacer ejercicio o incluso, ni a cenar con mi familia. Así uno y otro día hasta que llegó el momento que dije basta.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

Mi solución fue irme 6 meses a vivir a Brasil (me dieron una beca Erasmus). Ese viaje me cambió por completo y me contagió toda la tranquilidad del país suramericano. Ahora, me doy cuenta de que comer media hora no es perder tiempo, que despejarte con tu familia tampoco, ni siquiera hacer ejercicio, leer o meditar.

Estoy llevando a cabo una serie de hábitos que me dan la vida cada día y la verdad, es que soy más productivo las horas que realmente tengo que dedicarle.

Si me tengo que quedar con uno de esos hábitos, es la hora del desayuno. Para mí es el mejor momento del día cuando me tomo la tostada y saco un libro para leer. El año pasado me leí 16 (puedes echarle un ojo a los mejores libros de no ficción que me leí), y para este me he puesto el reto de cómo mínimo 24, y además en Inglés.

¿Sabes qué es lo mejor de todo?

Que aún cortando 1 hora todas las mañanas entre las 10 y las 11, soy mucho más productivo, me siento mejor, y la vez aprendo sobre un montón de temas y mejoro mi inglés.

Por lo tanto, como conclusión, te animo a que encuentres tu ratito del día y disfrutes como un enano. Acuérdate de que invertir en ti mismo no es perder el tiempo, sino ser más productivo en los diferentes ámbitos de tu vida.

Soy Mónica y ayudo a mujeres que tienen problemas con su menstruación para eliminar el dolor, las molestias y regularizar sus ciclos. Todo esto lo hago a través de un método propio, basado en mi experiencia y aprendizaje, que se apoya en Terapias Holísticas, principalmente de carácter energético y vibracional (como el Reiki, Técnica Metamórfica etc…). Con este método las ayudo a recuperar su bienestar para que puedan llevar una vida normal. Te invito a acercarte a mi propuesta accediendo a este videotaller para ayudarte con tus problemas menstruales .

1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

La abrumadora evidencia se presentó un día en el que me encontré con 30 kilos más, gris, devorada por las migrañas, con problemas menstruales, locomotores, ansiedad, etc… El horario de trabajo y la necesidad de cumplir con todo me hizo empezar a olvidarme de mí misma para cumplir con las decenas de cosas por hacer.

Dejé de cocinar, de tener rutinas. La inercia y el volumen de cosas pendientes me fue arrastrando al abandono personal. Me “cargué” todo esquema de vida y me acoplé a la no rutina, al no equilibrio y a lo que mi marido cocinaba y me ponía en el plato (en aquel momento era lo mejor para mí claro pero la energía que necesitamos no es la misma, él es un tío grande y alto jajajajja!!).

Obvié:

  • Horarios de comida.
  • Raciones de comida “normales”.
  • Dejé de meditar, de darme Reiki u otras cosas.
  • Dejé de salir, de relacionarme, de hacer ejercicio.
  • Dejé de hacer cosas con las que disfruto.

Llegó un día en que me perdí a mí misma en pos de mi proyecto porque no me daba la vida para todo.

 

2.¿Cómo influyó en tu vida personal?

Paralelamente a mi abandono, mi marido también se abandonó y también cogió otros 30 kilos. En casa coordinamos todo juntos, los menús también, y cuando yo dejé de implicarme él cogió la batuta a su modo y su modo es, para mí estilo de vida, poco sano. Como vivíamos redundó en más y más abandono porque empezamos a pedir comida a domicilio y nos hicimos adictos a esos sabores manufactorados tan ricos, así que fue mucho peor. Nuestra imagen hizo mella en nuestra autoestima, no deseábamos tener intimidad tanto por agotamiento como por nuestra mala autoimagen etc…nuestra “vida” giraba en torno al trabajo de cada uno y todas las cuestiones domésticas.

Todo ello fue sumando y nos llevó a una profunda dejadez en muchos sentidos y fue muy difícil salir de ahí, pero, nuevamente lo superamos juntos, como todo, como siempre. El exceso de peso y de trabajo nos arrastró literalmente, nos distanció como pareja, nos distanció hasta de nosotros mismos, ya no éramos nosotros, éramos nosotros cumpliendo con todo.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Empecé a perder peso, a retomar el ejercicio, a focalizarme en recuperar mi energía y vitalidad, en reconectar con mi marido y él conmigo, en hacer terapia para estabilizarme, en ser consciente de que si uno no está bien nada puede estarlo porque nadie puede dar aquello que no tiene. En pocas palabras, me rescaté a mí misma y reconstruí mi vida de nuevo. Volví a la vida consciente.

Ayudo a emprendedoras digitales a desarrollar su imagen visual de marca creativa, para vivir la vida de sus sueños con una marca personal que ama.

1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Fatal, lo pasé muy mal. Es algo de lo que no me iba dando cuenta. Apenas hace unos
meses tenía dos trabajos, el de por cuenta ajena y mi propio negocio que  estaba constru yendo. A esto súmale llevar las tareas del hogar, dos niñas pequeñas con sus actividades extraescolares y el marido, que también tiene lo suyo. Total todo se estabaconvirtiendo en un caos. Y aunque creía que era consciente de la situación realmente no me estaba dando cuenta. Me había convertido en mujer orquesta para todo.
Esto me empezó a pasar factura, con dolores de espalda, cansancio, sentirme mal…
Y mi estado de humor era cada vez peor.


2. ¿Cómo influyó en tu vida personal?
En mi vida personal influía en que me estaba volviendo muy seria. Mi chispa se estaba apagando, y las niñas me lo decían. “Mami, ya no eres tan divertida, que te pasa”. Cada vez aguantaba menos las conversaciones, y no entendía el motivo de hacer bromas o gracias. Para mí, ya no venían nunca a cuento. Claro, estaba saturada de trabajo y no tenía tiempo ni para escuchar una simple gracia.
Al escuchar a mis niñas decirme esas palabras: “Mami, ya no juegas”.
Me di cuenta que realmente estaba saturada. Y enseguida puse punto final al exceso de
trabajo.


3.¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?
Le di, le di. Ahora me encuentro en lo mejor de la vida. Puse freno de golpe. Fué radical, de un día para otro. Pasara lo que pasara dije que de ese día no pasaba. Y así fue. Puse solución. PARAR.


Dejé el trabajo ajeno, trabajaba para la empresa familiar y pensara que me iba a caer una buena por parte de todos. Pero no fue así por sorpresa. La decisión fue dura, pero estaba tomada. Dejé el trabajo, y me dediqué unos días a no hacer NADA.Y en un mes, lancé mi negocio con muy buena acogida desde el primer día.


Otra solución fue, marcarme tiempos. Unas horas serían para trabajar, otras para el hogar y otras PARA MI. Me propuse dormir mis 8 horas, leer, y tiempo para disfrutar. Y sobre todo no sentirme mal por el tiempo dedicado a NO HACER NADA.

Delegué tareas. Lo estaba haciendo yo todo y eso no podía ser. Ahora mi chico colabora más, ya que he delegado tareas que estaba haciendo de demás. Las niñas colaboran, recogiendo, poniendo y quitando la mesa, hacen sus camitas los findes, bien o mal, mejor o peor pero se van haciendo. Y cada día lo hacen mejor! Se duchan y visten solas…


Ahora tengo un sólo trabajo. Y es el mejor trabajo del mundo. Es mi pasión y lo disfruto. Desde el primer mes empecé a tener mis pequeños ingresos y cada vez va creciendo. Eso sí, a mi ritmo y sin perder mis objetivos. Además ahora trabajo con clientes maravillosos, que valoran mi trabajo y mi tiempo y los resultados son muy buenos.


Soy una persona creativa y si yo no estoy bien, mis trabajos no fluyen y eso se nota. Así que ahora, cuido mucho dejar tiempo para descansar, para la familia y para mí.
Tenemos que disfrutar del camino.

La música es mi gran pasión, soy profesor, pero las nuevas tecnologías se cruzaron por casualidad en mi camino. Decidí formarme y poner todo mi empeño en conocer lo que el sector digital me podía ofrecer. Puse en marcha mi proyecto emprendedor www.seveluna.es donde me encargo de crear la web a la medida de tu idea. Estoy especializado en Genesis Framework y los plugins de Thrive Themes,  y además te ofrezco la posibilidad de aprender a tu ritmo en la plataforma de formación que he creado sobre este tema para que desarrolles  tu propia página a tu ritmo. Mi objetivo es ayudarte a triunfar con la idea que has escogido para tener la vida que deseas.

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

“El que mucho abarca poco aprieta”

El titular lo dice todo.

Era el año 2012 y yo me encontraba en pleno auge en mi carrera.

Estaba trabajando en dos empresas diferentes a jornada completa y para más colmo a una hora y pico de distancia entre ellas. Todos los días tenía que coger el coche una o dos veces para hacer ciento y pico kilómetros entre Almoradí (Alicante) y Almansa (Albacete).

Como de profesión le viene al galgo, al ser profesor y formador me gusta estar en continuo aprendizaje y por lo tanto al mismo tiempo que trabajaba en estas dos empresas iba dos días a la semana a Valencia a recibir clases.

2. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

En aquella época ese modo de vida estaba muy bien, ya que ingresaba mucho dinero al mes pero como dice la frase, el dinero no da la felicidad.

 

A mitad de año el cuerpo dijo basta y tuve que parar el coche en medio de la autovía por un ataque de ansiedad (tranquilos que no produje ningún accidente, jajaja, paré en el arcén).

Yo era de los que decía que la ansiedad no existe, que es todo mental, pero cuando el cuerpo dice basta hay que hacerle caso.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

Entonces decidí dejar un puesto de trabajo y trabajar más cerca de casa para no descuidar a mi familia.

A día de hoy trabajo tres tercios de jornada en mi pueblo y tengo mi plataforma de cursos de desarr ollo web con WordPress a la que le dedico media jornada. Ahora puedo dedicarle mas tiempo a mi mujer y a mi hija y hacer lo que más me gusta que es enseñar.

Para realizar este cambio no he tenido que cambiar hábitos. Sólo tuve que darme cuenta de qué me estaba pasando. Me di cuenta tarde ya que me lleve un susto pero supe reaccionar a tiempo.

Ahora me estoy planteando cambiar hábitos de alimentación y hacer ejercicio ya que paso mucho tiempo sentado. Mi primer reto será hacer 10000 pasos al dia. Ya os contaré.

Un abrazo.

Hola, Soy Roinmar Durán, coach, mentora y asesora de marketing, mujer guerrera, soñadora e inconformista. Mi misión ¡la tengo clara! ayudar a mujeres emprendedoras a desarrollar una mentalidad guerrera y derribar las barreras que te impiden vender tus servicios e info-productos online, apostando por el desarrollo de unos cimientos firmes para tu negocio, a través de la marca personal, no cualquiera, sino la propia, con tu esencia, que te identifique al 100%  y mostrándote el camino a seguir, paso a paso, para emprender con seguridad.

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?.

El exceso de trabajo en mi salud ha influido en varias ocasiones, empecé a trabajar desde muy joven en hostelería y en algún trabajo he llegado a trabajar hasta 16 horas seguidas, con descanso de unas 3 horas entre medio (como mucho), en esa época termine con el nervio ciatico bastante perjudicado, fue mi primera baja laboral como a los 24 y eso les llevo a despedirme ¡gracias a Dios!.

Después de eso, empecé a compaginar durante un largo tiempo 8 horas de trabajo offline con mi trabajo como freelance y también me paso factura a nivel salud.

Vivía cansada, con muy baja energía y las defensas bajas, ya que prácticamente no descansaba. Del trabajo, venía al ordenador a realizar los trabajos solicitados y mantener actualizado el blog (en ese momento) y las redes sociales.

Actualmente tengo límites y paro en cuanto siento que el cuerpo se reciente.

  1. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

En mi vida personal influyo en las relaciones sociales y más intimas.

Con mis amigos prácticamente no podía relacionarme, no tenía tiempo.

Por otro lado, tampoco tenía sentido por que vivía cansada, malhumorada y muy irascible. Así que no se podía tampoco tener un trato normal conmigo, había que llevarme con pinza y eso lo notó sobre todo mi familia.

Durante esos tiempos mi nivel de amargura llegó a los limites y eso fué lo que me llevo a parar de todo, dejar mi anterior proyecto y darme casi un año para mi.

Gracias a Dios esto duró relativamente poco o bastante, según quien lo mire.

 

3. ¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Ahora mi prioridad soy yo, intento cuidar mi salud tanto mental, física, como emocional.

Aunque es verdad que me falta mucho por mejorar, sobre todo en la parte física (alimentación, ejercicios), voy implementando en mi día a día tiempos concretos para cada cosa, establezco horarios de trabajos cerrados (x horas) aunque flexibles (no siempre las mismas) para no agobiarme. Lo adapto completamente a mi, mi vida y prioridades.

No trabajo los fines de semana, respecto mis ritmos y guardo tiempo, no solo para los demás, sino también para mi.

Poco a poco, mejoro en la alimentación e implemento ejercicio diario (aunque esto último me cuesta un poco más).

Me dedico a la formación y consultoría en marketing digital para mujeres emprendedoras.

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Desde que recuerde he sido una persona que ama trabajar y ¨hacerlo bien¨. Por personalidad, el perfeccionismo y la responsabilidad me han llevado a tener un ritmo de trabajo que ha repercutido en mi salud tanto física como mental.

A nivel mental, he pasado por episodios de mucho estrés y ansiedad, sumados a dificultad para conciliar el sueño.

A nivel físico, he sufrido de migrañas y dolores fuertes de espalda y cuello.

Cuando decidí trabajar desde casa, hace unos años atrás, habían días que no me daba el tiempo ni para comer y eso que mi jefa era yo.

  1. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

En una época de mi vida, el trabajo me distrajo de la vida misma. Encontraba el disfrute en el computador antes que en un café o un día de playa con amigas.

En la actualidad, mi dedicación al trabajo me ha llevado a tener la sensación de que siempre ¨me falta tiempo¨ para lo que no sea trabajar, como llamar a mis seres queridos, por ejemplo.

Por otro lado, me ha resultado familiar sentirme sin energía, aunque si bien es normal por el tiempo que he dedicado a trabajar, también se ha relacionado con mi alimentación.

La falta de energía, por supuesto, influye en las ganas para disfrutar de actividades propias de mi hogar, como cocinar, o de la vida familiar en general como compartir, salir a pasear, etc.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Varias, pero me cuesta mantenerlas en el tiempo. Supongo que el hábito del trabajo es muy fuerte. Aún así, he notado mucha mejoría.

Mis intentos por trabajar menos incluyen:

  • Dedicar tiempo a otras cosas como meditar, pintar, ir al parque. Es lo que menos funciona, porque me apasiona más trabajar que esas cosas.
  • Intentar gestionar mejor el tiempo que trabajo y aumentar mi productividad. Intento implementar el método GTD y realmente eso ha disminuido el estrés e incluso el tiempo que dedico a trabajar, porque me limito a hacer las tareas que me asigno para un día.
  • Comer mejor y hacer un poco de ejercicio, también son cambios que he intentado implementar para mejorar mi bienestar en general. Lo que más me cuesta es hacer ejercicios, aunque reconozco que lo poco que lo he hecho, me ha ayudado bastante.

Consultora de marketing digital y social media. Experta en creación y dirección de empresas digitales y especialista en contenidos digitales. Emprendedora y CEO de Rosa PR www.rosapr.es

Mi objetivo es ayudar a emprendedores y pequeños empresarios que quieran potenciar su negocio, aumentar sus ventas y romper con sus pensamientos limitantes para conseguir su éxito.

1.¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Me sentía estancada en mi trabajo, siempre he tenido alma emprendedora y decidí que había llegado el momento de lanzarme. Durante años estuve trabajando en diferentes empresas e instituciones, y siempre pensaba que podía cambiar algo diferente, tratar al cliente de otra forma, y todo ello quería ponerlo en práctica en mi propio negocio.

Mi proyecto se fue gestando mientras trabajaba como responsable de un departamento de Marketing para una empresa, y obviamente se me unieron muchas labores y tareas que gestionar, las de la empresa, y las de mi proyecto www.rosapr.es

¡El día no tenía horas para hacer todo lo que necesitaba! Fue una época de cambios para mí, especialmente en lo que respecta a mi vida personal, pero sentía que ese momento había llegado.

Eso me llevó a estresarme de manera inicial y se vio reflejado en la aparición de contracturas, y malestar muscular,  tuve que empezar a dedicar mucho tiempo, y dejar un tanto de lado mi vida personal lo que se tradujo en menos reuniones sociales con amigos, y familia.

Llevó un tiempo inicial hasta que conseguí establecer mis horarios, y empezar a utilizar herramientas que mejorasen mi productividad, pero en ese tiempo es cierto que sentía presión que especialmente se manifestaba a nivel muscular y físico.

2. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

Dedicaba mucho tiempo al trabajo. Emprender no es cosa de un día, y es necesario elaborar con mimo, y tiempo el proyecto que deseas para vivir la vida que quieres.

Tenía claro que ese tiempo era necesario dedicarlo a mi negocio, pero se sumaba las horas que trabajaba para la empresa. Todo ello conllevó en un distanciamiento social con amigos y familiares, por la dedicación que requería esa fase del proyecto, y de mi trabajo.

Realmente no fueron muchos los que entendían mi dedicación, y eso me afectaba, pero decidí que era algo que tenía que llevar a cabo sí o sí. Notaba además que no me costaba concentrarme en muchas ocasiones, eran demasiadas tareas, y eso me agobiaba al principio, por todo ello notaba que mi cuerpo y mi parte emocional se resentían un poco.

3. ¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

Transcurrió un año y medio hasta que se zanjó mi relación con la empresa, y me centré totalmente en el proyecto, durante ese tiempo comencé a meditar, a hacer deporte de forma más asidua.

Siempre había hecho deporte, pero hubo un tiempo que perdí esa rutina, y recuperarla fue una de las mejores cosas que he hecho. Empecé a practicar mindfulness, yoga, establecer unos hábitos saludables.

Aunque parezca contradictorio, planifiqué unos horarios, una organización de tareas, y conseguía también tener tiempo para dedicarlo a mi vida personal, y social. Obviamente el hecho de dejar un trabajo que no me llevaba y centrarme por completo en mi proyecto me llevó a estar mucho más feliz, y satisfecha.

Ayudo a mujeres trabajadoras, multifacéticas y multitarea, que se sientan desbordadas y estresadas, a llevar una vida satisfactoria y en calma, aprendiendo primero a reCONCILIARse consigo mismas para después CONCILIAR vida personal y profesional, mediante procesos de coaching o un itinerario de formación en Productividad Personal con Calma.

1.¿ Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Al principio no me daba cuenta de que trabajar tanto me afectaba físicamente. Simplemente era mi forma de estar en el mundo, aprendida en el entorno familiar: trabajar como una hormiguita era “lo normal”.

Ya en la adolescencia tuve muchas responsabilidades y estaba implicada en varias actividades. Por lo tanto, al entrar en el mercado laboral, mantuve la misma dinámica de ocupar todas mis horas del día en trabajar.

Siempre he sido una mujer multifacética, así que a mi trabajo fijo de 8 horas en la oficina(que acababan siendo 10h), se sumaban otras actividades como traducir o asistir conferencias. A fin de cuentas, mi cuerpo estaba acostumbrado a ir a 3.000 revoluciones siempre y podía con eso y más (o así lo creía entonces).

Obviamente tal estado de estrés y ansiedad no se puede mantener mucho tiempo.

Con 25 años experimenté una crisis más aguda a raíz de una relación tóxica con una jefa. El cuerpo empezó a gritar y los síntomas se hicieron más evidentes: me despertaba por la noche con ataques de pánico, consumía muchos productos procesados y con azúcar –lo que aumentaba mi sensación de cansancio y malestar– y en general vivía con un nudo en el estómago, me sobresaltaba por cualquier cosa o me ponía a llorar por todo.

  1. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

Aunque seguía manteniendo mis amistades, prácticamente no tenía tiempo libre, y si hacía alguna actividad de ocio, no la disfrutaba porque no estaba “presente”: mi mente sólo estaba enfocada en el trabajo (pensaba en errores que habría podido cometer, en los siguientes proyectos, etc…).

 

  1. ¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Este estado de ansiedad se mantuvo durante casi un año hasta que, gracias a la terapia holística, pude equilibrar mi salud física, emocional y mental, y desde ese punto de equilibrio, tomar la decisión de dejar ese trabajo.

Ni que decir tiene que huir de la situación  no era la solución. A pesar de que había aprendido de esa experiencia, mi patrón de adicción al trabajo que me generaba tanta insatisfacción no podía desaparecer tan fácilmente. Aún cambiando de entorno (me fui a trabajar a India), repetí ciertos comportamientos que me llevaron a estar inmersa en varios proyectos profesionales a la vez.

La verdadera solución llegaría de vuelta en España, cuando empecé a trabajar como freelance: me di cuenta de que replicaba el mismo patrón de comportamiento a pesar de no tener un jefe. Era incapaz de rechazar proyectos, aceptaba cualquier propuesta, ya que mi perfil multidisciplinar me permitía desempeñar trabajos muy diversos. Identificar este patrón fue clave para salir de la espiral de ansiedad por el trabajo, pero sería sólo el primer paso.

El siguiente fue descrubrir por qué sentía la necesidad de decir que sí a todo: buscaba la aprobación ajena para sentirme válida, aprobación basada en el hacer, y no en lo que yo soy. Básicamente medía mi autoestima por mis capacidades, otorgando a los demás la autoridad para valorarlas. Tomar conciencia de esto me ha permitido empezar a valorarme por lo que soy y entender que “el hacer” (trabajo) en mi vida está para servir a un propósito mayor: ser feliz.

Ayudo a mujeres multiapasionadas a volver a conectarse con su esencia y su creatividad, a través de herramientas como el Arteterapia, ​los ​ manda​las e ideas de bienestar consciente. 

1) Como influyó el exceso de trabajo en tu salud?

El exceso de trabajo me dejó textualmente “paralizada”. Luego de pasar meses con un emprendimiento personal, que no estaba yendo como esperaba, la tensión y estrés que ésto me generaba, sumado a un trabajo por cuenta ajena los fines de semana y algunos problemas personales, hizo que de repente, mi cuerpo diga: “Hasta aquí hemos llegado”.

Y luego de una extenuante jornada laboral con bastantes molestias, al día siguiente no pude levantarme, ya quedé inmovilizada por una crisis de ciática fuertísima, que no dejaba levantarme para ir al baño siquiera. Fue horrible. La sensación, las molestias, el tener que tomar e inyectarme muchísimos fármacos (yo normalmente me trato con medicina alternativa), ésto hizo que haya un antes y después de ésta crisis en mi.

2) Como influyó en tu vida personal?

Muchísimo claro, no poder valerte por ti misma, es muy duro, sobre todo para aquellas personas que como yo, son independientes desde muy jóvenes e inquietas, sinceramente fue una de las situaciones más duras que atravesé.

3) Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Cuidarme!! Cuerpo tenemos sólo uno y cuidarte es algo fundamental que a veces no tenemos en cuenta, porque creemos que siempre seremos jóvenes o velamos por el bienestar de los demás, pero realmente, no podemos  cuidar de los demás si antes no estamos nosotros bien, es fundamental.

Comencé a hacer pilates, y a mimarme un poco más, me hago masajes o voy a realizar fisioterapia, más a menudo. Se ve la diferencia en muy poco tiempo.

(aprovecho para comentarte que tu guía “5 formas de cuidar la espalda de los emprendedores digitales“, me ha venido como anillo al dedo, intento aplicar las técnicas a diario, es ideal para gente que como yo, está muchas otras detrás del ordenador, ¡gracias por compartirla!!)

«De sedendentario a ser humano funcional» es un blog destinado  a explicar, de forma sencilla, cómo funciona el cuerpo humano. El objetivo es que cualquier persona pueda entender su cuerpo y tomar las riendas de su salud. Está enfocado a personas sedentarias, pero se explican temas como movilidad, lesiones, mecanismos del dolor o neurociencia básica.

1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Aunque los problemas derivados del exceso de trabajo (o de exceso de volcarme en el trabajo) han ido y venido, lo que sí noté es que era algo acumulativo.

Al principio podía llevar sin problemas pasar una o varias noches seguidas sin dormir. Solía bromear diciendo que eso de dormir estaba sobrevalorado. Pero, a medida que pasaba el tiempo, notaba más claramente los ef ectos de dormir poco.Incluso tras periodos durmiendo más.

Dormir poco (unas 4 o 5 horas de media diaria), comer siempre fuera (y no muy bien), moverme poco, pasar todo el día encerrado entre cuatro paredes y sentado, ese era mi día a día. Todo esto se iba acumulando y generando problemas de salud.

Constantemente malo de la garganta y de la barriga, lumbalgias, dolores de cabeza frecuentes, lesiones en articulaciones cada vez que hacía alguna actividad física… Ese era mi pan de cada día. Y lo peor es que había aceptado que era debido a que tenía predisposición a todo eso y a la
edad.

2.¿Cómo influyó en tu vida personal?
Estar por encima de mi peso (sobre todo de un porcentaje de grasa saludable) me influía anímicamente, en la confianza, pero también hacía que tuviera menos energía y ganas de hacer cosas que se salieran de mi zona de confort.

Verme limitado físicamente, con dolores crónicos y con molestias que no se terminan de ir, me limitaban mucho en todos los aspectos de mi vida. Sobre todo cuando empecé a aceptar que era mi nueva realidad y que no podía hacer mucho al respecto. Que era la edad.

Aparte de todo esto, si no tenía cuidado, terminaba metiéndome mucho en el trabajo y aislándome. Por épocas se me quitaban las ganas de salir y ver gente.

3.¿Qué solución le diste para mejorar tu estado?
Empecé a obligarme a salir más a la calle. Una forma de obligarme a salir más a la calle y ver gente fue, empezar a llevarme el portátil a cafeterías y trabajar ahí. Y evitar trabajar en casa todo lo posible.

Pero cuando mejoré mi salud (física, mental y emocional) fue cuando decidí tomar las riendas de mi salud y dejar de aceptar que no podía hacer nada sobre lo que me pasaba.

Empecé a cambiar hábitos y eso fue cambiando poco a poco todo lo demás. Ahí me di cuenta que mis problemas eran el resultado de malos hábitos durante muchos años y no de la edad.

Cambié cosas tan simples, pero tan importantes como:
● Caminar más.
● Dejar de comer en la calle y cocinar más. Y bajar el consumo de azúcar (añadida) al mínimo.
● Dormir más.
● Pasar más tiempo al aire libre y exponerme más al sol.
● Tratar de pasar menos tiempo seguido sentado y mover más todo el cuerpo.

Una cosa que me ayudó bastante a caminar y moverme más fue aficionarme a podcasts y
audiolibros. Así podía seguir aprendiendo, mientras me movía. Lo de dormir más y mejor lo noté muchísimo. Ahora no concibo dormir menos de 7 horas.

Me llamo Cristina Ramón y soy coach estratégica. Ayudo a las mentes libres y a las emprendedoras a vencer sus miedos, a creer en ellas mismas y a emprender su camino. Creo que si cada persona siguiera su corazón, su mundo y la sociedad se transformarían, y de ahí,  “la revolución del corazón”… ¿Me acompañas? Accede a mi guía gratuita,  “Los 13 errores invisibles que minan tu confianza al emprender (Y cómo desbloquearlos)”.

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Durante muchos años viví por y para el trabajo, descuidando mi vida personal. Yo era mi trabajo. Al principio lo llevaba bien porque mi labor estaba muy alineada con mis valores e ideales y me daba mucha satisfacción. Estaba viviendo mi sueño de trabajar en una ONG en la India y todo lo demás no importaba.

Con el tiempo me pasó factura porque como toda pasión sin equilibro te quema. Terminé sufriendo un agotamiento muy profundo. Me faltaba vitalidad, ilusión y estaba desorientada, me había olvidado de mi.

Si hubiera continuado con el mismo ritmo sé que hubiera enfermado pero por suerte escuché mi cuerpo y decidí tomarme un tiempo sabático. Necesitaba parar, escucharme y  poner orden en mi vida.

  1. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

Mi vida personal era un poco desastrosa: tenía poco tiempo para mí, mis amigos y la familia y mis hobbies.  Tampoco había lugar para una pareja, “no tenía tiempo”,  y en el fondo había un vacío importante y muchas carencias.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

Dejar el trabajo me llevó a una crisis vital, a replantearme muchas cosas y a empezar de cero. Fue un reset profundo. Poco a poco fui redibujando mi nueva vida. Entre tanto me abrí al amor y eso también cambió mi lista de prioridades…¡Quería trabajar y también vivir!

Comprendí que necesitaba más equilibrio personal y profesional, y quería tiempo para trabajar, para mí y para pasar con mi pareja. Era vital dar espacio a las otras áreas de mi vida que la enriquecían y la hacían más plena. Sólo trabajar me llevaba a terminar exprimida como un limón, sin nada que dar… no era sostenible.

También me di cuenta de que para ayudar a otros, era importante que yo primero estuviera bien. Poner primero por delante mis necesidades, sonaba al principio muy “egoísta”… Pero la práctica me demostró que cuando yo mejor estaba, el beneficio era para mí y para todos los demás que me rodean.  

Todo esto me hizo ser más proactiva a la hora de organizar mi tiempo  y mi agenda e incluir también hábitos que potencian mi bienestar. Además ahora sé que atraemos por vibración y no todo debe ser sacrificio, hay que hacer aquello que nos hace disfrutar para atraer lo que está en la misma sintonía.

Cada día por la mañana medito  y salgo a correr o en bicicleta al menos 3 veces por semana. Dedico tiempo a cultivar mis relaciones (yo misma, mi pareja,  amigos, …) y a mis hobbies (yoga, leer, naturaleza) … Hago tiempo para cocinar y procuro comer sano.

Ahora me apasiona trabajar y también disfrutar. El ejercicio de la rueda de la vida en ese sentido es muy útil para ver si hay o no equilibrio en tu vida.

Decidí emprender y ahora trabajo como coach por mi cuenta. De nuevo me apasiona mi trabajo pero ya aprendí que el equilibrio es vital y procuro mantenerlo. A veces me olvido y el cuerpo me lo recuerda con molestias pero tomo nota y acción…  ¡El equilibrio requiere de mucha conciencia!

Hola, soy Vilma Núñez, Consultora Internacional de Marketing Digital. Ayudo a potenciar los negocios de marcas y profesionales a través de marketing de contenidos, redes sociales, email marketing y publicidad online.

1.¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

El exceso de trabajo y el estrés que tenía hizo que comenzara a sufrir del estómago. Estuve meses con muchísimas pruebas y resulta que cuando aprendí a organizarme mejor el exceso de trabajo disminuyó y mi problema también.

2.¿Cómo influyó en tu vida personal?

Durante muchos años invertí en mi negocio y tuve que dejar a un lado salidas y escapes personales con amigos, familiares y mi pareja. En aquel momento lo vi como una inversión y gracias a todas esas horas que le robé a mis seres queridos hoy puedo dedicarle todo el tiempo que se merecen y que me apetece. Trabajar mucho en aquel momento me ayudó a encontrar hoy un balance entre mi vida personal y mi trabajo y pasión profesional.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

Lo primero que hice fue intentar que el exceso nunca se convirtiera en estrés porque ahí era cuando comenzaban los problemas de salud. Lo segundo que hice fue imponer horarios y espacios de trabajo para no ser la empleada más cara de mi negocio mientras intento hacerlo crecer.

Soy diseñadora gráfica digital en Barcelona. Mi proyecto se llama noradriana.com (¡como yo!) y con él doy presencia gráfica online, con branding, diseño web y comunicación corporativa, a autónomos y pequeñas empresas que son profesionales de lo suyo y además quieren dejarlo claro.

  1. ¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

La verdad es que yo estoy ahí en la franja de los adictos al trabajo. Disfruto de mi tiempo libre y deseo tenerlo, pero es verdad que muchas veces pierdo la noción del tiempo y me hecho mil horas trabajando. Esto tiene algunas consecuencias físicas directas: una espalda llena de contracturas y un sedentarismo que hace que te quedes sin aire cuando tienes que subir 5 escalones.

En mi caso, las indirectas son que las horas de actividad, de estar en el exterior, de vida social, etc, se ven reducidas al mínimo y hacen que mi humor cambie mucho para mal. Me encuentro siempre fatigada, duermo mal (porque tengo la cabeza saturada porque no la dejo descansar) y estoy muy reconcentrada de estar conmigo misma todo el rato, por lo que mi actitud se vuelve negativa y estoy siempre cabreada. Este conjunto infernal, destruye mi creatividad, lo que se traduce en que el trabajo no me sale, o me sale mal. Y soy diseñadora, así que, sin creatividad, no hay trabajo.  Por eso, el resultado de todo esto es que cuanto más trabajo, menos trabajo. Paradójico, ¿verdad?

  1. ¿Cómo influyó en tu vida personal?

La gente percibe enseguida la energía que tú tienes, entendiendo energía como actitud. Cuando sales poco, no haces actividad, y estás todo el día contigo misma y tensa por el tema laboral, las conversaciones que te salen son sólo para quejarte, decirte lo mal que estás tú, lo bien que están el resto y lo pesados que son los clientes. Cualquier comentario de cualquiera te vale para tirar del hilo y hablar mal de lo que sea.

Eso se traduce en pocos ratos de alegría y distracción. Y es un bucle de malestar mental que todo el mundo percibe. Esto daña las relaciones, ya sean de amistad, como de pareja o familiares. Es infinitamente más probable que tengas problemas con tus allegados con esta actitud, porque todo te lo tomas a mal. O al menos a mí me pasa así.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

A pesar de haber sido una persona sedentaria toda mi vida, un día acepté comenzar a hacer deporte. Primero muy, muy suave, porque me cansaba con cualquier cosa. Pero mejoré rápido y mi humor mejoró totalmente.

Después cambié mi dieta. Aquí no hay ningún secreto: la mitad del plato fibra e hidratos (verduras), la cuarta parte proteinas (en mi caso suele ser carne) y el otro cuarto, cereales o legumbres. También comencé de forma gradual a sacar el azúcar añadido, los procesos y los fritos de mi dieta. Esto y beber suficiente agua, es increíble cómo cambia tu humor (a mejor) y hace que la sensación de fatiga constante desaparezca mágicamente.

Por último, los horarios. Esto es lo que peor llevo, pero es muy importante. Tener una rutina que te obligue a parar de trabajar, es básico. Limitar las horas de trabajo en favor de la vida personal y, sobre todo, de las horas de sueño. Estas últimas se vuelven de calidad cuando haces deporte y comes bien.

¡No hay recetas mágicas! Pero son 100% efectivas (y demostradas empíricamente en mí misma).

¡Hola! Soy Nika, emprendedora y positiva. Desde mi web ayudo a otras mujeres que están emprendiendo a encontrar la seguridad que necesitan para que logren el éxito en su proyecto a través de técnicas basadas en el positivismo, el coaching y mi propia experiencia. 

1.¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Durante mucho tiempo, tuve exceso de trabajo y no le di importancia. Hubo una época en la que cada tarea que asumía era responsabilidad mía, y cómo tal, tenía que hacerla sin rechistar, lo mejor posible. Al fin y al cabo, cómo trabajaba en la empresa familiar llegué a creer que si lo hacía yo iba a salir mucho mejor que si lo hicieran los demás.

2.¿Cómo influyó en tu vida personal?

Esto derivó en un cambio muy brusco en mí a nivel personal. Salía tarde de trabajar y no llegaba a todo, por lo que, tenía peor humor. Dejé de sonreír y me quejaba por todo. ¡Hasta por el más mínimo detalle! La negatividad, junto a la ira llegaron a dominar mi vida.

Pero seguía sin verlo. Estaba hasta arriba de trabajo, y sólo me importaba eso. De hecho, hasta que no tocó mi salud, no lo vi claro. Tras varias crisis de ansiedad, en las que sentía “morir” no lo vi.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para  mejorar tu estado?

Acabé acudiendo a un especialista y me indicó que tenía ansiedad derivada por carga laboral y exceso de trabajo.

Durante un tiempo estuve trabajándolo con terapia y varios talleres de relajación, dónde aprendí a respirar, a relajarme con varias técnicas (como la Jacobson o el tapping), y logré más o menos controlarlo.

Empecé a delegar, pero, hasta que no cambió mi chip pocos meses después, no lo logré ver del todo. Fue en ese momento, cuando decidí dejar de quejarme, ponerle solución y comenzar a vivir la vida tal y cómo yo quería, cuando todo cambió.

No obstante, con el tiempo volví a tener esa carga laboral. Cómo ya comenté antes, puse límites, pero, no del todo. Volvió la ansiedad, la baja autoestima, la inseguridad… Y salió el exceso de carga laboral. El irte de vacaciones y no saber desconectar. Llevarte el trabajo a casa, y ni respirar… Tener discusiones tontas con tu pareja, e incluso, pensar en “mandarlo todo a la mierda”, cuando el problema era el trabajo. Volver a terapia, a los talleres grupales y aprender nuevas técnicas para controlar…

Fue entonces cuando decidí poner límites. Trabajar “lo necesario”. Irme de vacaciones, sin teléfono ni ordenador de empresa. Desconectar los fines de semana y no atender llamadas fuera de horario. Y desde entonces, buscar la forma de delegar en otras personas, de mostrar que nadie es imprescindible y aunque sea un negocio familiar, puedes ser positiva y compaginarlo con otras actividades…

Poner límites, volcarme en mi negocio online, ver la vida de forma positiva y, sobre todo, trabajar a diario en la seguridad en mi misma y mi autoestima, me ayudó a superar estos problemas de índole laboral.

Hola, me llamo Cristina Piriz y soy coach, emprendedora digital y formadora y estoy especializada en cocina saludable y fácil para mujeres que no tienen tiempo ni para respirar. Les enseño a maximizar el tiempo que invierten en la cocina para que consigan planificar sus menús semanales y los cocinen con antelación, ahorrando así tiempo y esfuerzo. 

1.¿Cómo influyó el exceso de trabajo en tu salud?

Hace años trabajé en una empresa en la que tuve 3-4 meses de tensión y presión continua con una supervisora y esta situación tuvo repercusiones en mi salud. Yo sabía que estaban totalmente asociadas.

Me empezó a doler continuamente un punto específico de la espalda, sobre el omoplato derecho, que para mí es el indicador de que algo no va bien. Es un dolor que aparece como un aviso y normalmente solo me dura 1 día o 2. Además me volvió el dolor de ciática, que no tenía desde hacía años. Por si fuera poco, a veces sentía punzadas en las sienes y dolores puntuales en la parte de atrás de la cabeza. Y por supuesto afectó a mi descanso, que es mi talón de Aquiles, y me costaba mucho conciliar el sueño por las noches y luego me despertaba a menudo cansada por las mañanas.

Por cierto,  esa fue la última vez en mi vida que tuve dolor de ciática, y me digo que no va a volver, que está fuera de mi vida.

2.¿Cómo influyó en tu vida personal?

Al afectarte a nivel emocional, lógicamente afecta a como te sientes contigo misma, como te relacionas con tu entorno, la paciencia que tienes, la capacidad de concentración, la productividad, la capacidad de estar en paz… ¡todo!

Además dedicaba mucha energía en “intentar resolverlo” o ver qué podría hacer, y normalmente no desconectaba para nada de este asunto, ni dentro del trabajo ni fuera de él.

3.¿Qué solución le diste o le estás dando para mejorar tu estado?

La solución me vino con la salida de la empresa de aquella supervisora.  Empecé a recuperar la paz y se fueron los problemas físicos.

Seguro que si tuviera que gestionar hoy un problema similar lo haría mejor, sin perturbarme tanto. También sería más consciente de mis reacciones y mi ego y la parte que me toca.

Pero en general te puedo decir que cuando siento que mis niveles de estrés empiezan a mostrar señales en mi estado físico y emocional lo que hago es:

1-      Un diálogo interno donde me pregunto y me respondo qué es lo que está ocurriendo

2-      Busco actividades de desconexión que me desconecten y me reconecten (dibujar, hacer collage, salir a caminar, ponerme música que le motive, leer un libro etc.)

3-      Me digo a mi misma que lo estoy haciendo muy bien y que necesitaba ese pequeño bache para redirigir y mejorar alguna cosa 😉

¿Qué te ha parecido? ¿Te has sentido identificado con alguno de los casos?
¿Te ha ocurrido a ti también que tu salud se viera afectada por tu exceso de trabajo? Cuéntanos en los comentarios qué solución le diste 🙂

3 Comentarios

  1. Hola Ana!

    ¡genial el artículo! Grandes reflexiones la de los compañeros 🙂

    En mi caso, también soy de esas personas con un poco de exceso de trabajo. En particular, por llevar mi trabajo fijo en paralelo a mi nuevo proyecto online, lo que me ocupa la totalidad del día. Sin tener en cuenta que hay que hacer más cosas en la vida diaria.

    Lo que a mi me ayuda, es planificarme lo mejor posible los días/semanas, tener un objetivo siempre a la vista y no perderlo, para así trabajar centrado.

    Además de ello, me tomo como ritual el tener un día entero, 24h, libre para hacer lo que quiera. Ya sea irme a caminar por el monte, pasar el día con mi pareja o simplemente tumbarme en el sofá.

    Pienso que lo que mejor funciona es el equilibrio entre lo profesional, personal y social. Así que por mi parte, intentaré no fallar en ninguna de ellas 😀

    Un abrazo!

  2. ¡Gracias por la invitación!

    Es interesante ver a caras conocidas que también pasan por esto, de echo esto nos hacer ver que no estamos solos, que estas cosas pasan a casi todos y que lo que hay que hacer es empezar a poner un freno, sobre todo los que no han llegado a ese punto y prevenir o evitar estas situaciones.

  3. Gracias Ana por tomarte éste trabajo!
    Es muy necesario tener presente nuestro propio cuidado, ya que el emprendimiento a veces es un camino muy solitario y en el que nos brindamos en cuerpo y alma, sin descanso , y luego todo ésto nos pasa factura.
    ¡Un abrazo!

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