aliviar dolor de espalda tras jornada como emprendedora

 

El emprendimiento online suele estar marcado por el sedentarismo, y con ello, el dolor de espalda. De hecho esta dolencia es una de las más acusadas en cuanto a males profesionales se refiere, y nosotras, mamás emprendedoras, no íbamos a ser menos.

En ocasiones puede incluso que sientas el dolor de espalda directamente al levantarte, suele ser un dolor en la parte alta de la espalda, y le eches la culpa a tu colchón. Desde luego si es un colchón que no esté en las condiciones óptimas sí que puede ser el causante, pero si llevas varios días saliendo a la calle nada más que para apagar fuegos y no para hacer ejercicio, piensa más bien en que deberías reorganizar tu agenda para empezar a cuidar mejor de ti misma…

Puede ser también un dolor en la parte baja de la espalda, lo que se conoce como lumbalgia. Este tipo de dolor suele ser el que nos ocurre al final del día tras mucho cansancio, o durante el día tras mucho tiempo sin moverte de la silla y es una de las principales causas de absentismo laboral.

Algunas de las razones de dicho dolor de espalda pueden ser unas malas costumbres en cuanto a la hora de sentarnos a trabajar o quedarnos mucho tiempo sentadas. Dichas razones pueden ser también el desencadenante junto a otros factores como el sobrepeso, de males mayores. Una ciática, o incluso una hernia discal pueden ser a largo plazo consecuencia de dichas malas costumbres.

Aunque el dolor de espalda puede ser también resultado de varias situaciones fisiológicas de nuestro organismo, vamos a centrarnos únicamente en la derivada de la tensión muscular debido a muchas horas de trabajo sin movernos y al estrés generado por dichas actividades.

Decirte sin duda, que si es un dolor fuerte derivado de algún golpe o caída, o un dolor que te dura ya varias semanas, lo mejor será que consultes a tu médico directamente.

Descubre qué medidas puedes tomar para aliviar tu dolor de espalda y continuar con tu trabajo o lo que es mejor, disfrutando de tu familia.

1.Evita largos períodos sentada

Querer avanzar rápido en tu proyecto o querer aprovechar el tiempo al máximo para evitar interrupciones de tu entorno son tus peores aliados para la salud de tu espalda. Ya puedes ser la mujer más organizada del mundo, tener todo cuadrado en tu agenda que si decides saltártela para hacer más cosas, tu salud precisamente no te lo va a agradecer.

Por eso unas pausas en tu calendario deben ser sagradas, y respetarlas igual que cumples tu horario de enviar mails a tus suscriptores, redactar tus posts  de la semana o compartirlos en redes sociales.

Para ello, organízate el trabajo en bloques de tiempo, máximo de hora u hora y media y tras ese tiempo, incluye otro bloque de una media hora para hacer ejercicio: salir a caminar, algún deporte, estiramientos, etc. Claro, este reparto de tiempo es un ejemplo, debes adaptarlo a tus necesidades…

¿Quieres que te cuente como lo hago yo? Yo por ejemplo trabajo por la mañana antes de que mi enano se despierte, por lo que en dos horas que trabajo antes de que se levante solo tengo dos opciones: o trabajo una hora, descanso 30 minutos y sigo otra media hora, o bien hago una hora y media en total y paso después a hacer otras tareas en casa, ya que las dos  horas que me doy para trabajar, mi espalda no las aguanta sentada del tirón (y tampoco debe…).

2.Camina y haz deporte para fortalecer tu espalda

El hecho de caminar ayuda a aliviar la tensión de espalda que se va acumulando tras estar sentada tanto tiempo, además te ayudará a oxigenare, de forma que sentirás que respiras mejor y además te servirá para desconectar un poco mentalmente. No hace falta una gran caminata ni que sea en un lugar específico para ello. Puedes hacerla tipo hobby eligiendo el lugar que más te guste para hacerlo, o si vas algo apresurada por las tareas que te esperan a lo largo del día puedes aprovechar el camino para ir a hacer esas tareas como modo de ejercicio: ir a buscar a los niños a la guardería, hacer algo de compra, visitar algún proveedor o colaborador, etc.

En cuanto al deporte, cualquiera te vendrá bien para moverte y mantenerte en forma, mejorando tu estado general. Pero si nos centramos en aliviar el dolor de espalda, la natación será la actividad que te ayude a fortalecer la zona lumbar y a evitar esos dolores.

3. Reaprende una correcta educación postural para evitar el dolor de espalda

Desde pequeños adoptamos malas posturas en muchas situaciones de nuestra vida, pero hay dos que se llevan la palma: el agacharnos inclinando la espalda en vez de doblando las rodillas, y sentarnos con la espalda en el aire. Tener una silla último modelo con un respaldo ergonómico y demás historias para que luego no te apoyes en ella, ¿para qué sirve? Apóyate bien en ella, pon un pequeño cojín si es necesario para que tu espalda esté lo más recta posible.

En cuanto a lo de agacharte, doblando las rodillas sin inclinar la espalda es cuestión de práctica. Verás como con el tiempo, cuando tengas que agacharte mil veces a recoger juguetes del suelo, tu espalda te lo agradece.

 

correctas posturas espalda
Posturas correctas para mantener tu espalda sin dolor ni daños

 

4. Realiza estiramientos que te ayudarán a aliviar el dolor de espalda

Hay diversos estiramientos que puedes hacer de forma complementaria a caminar o hacer deporte que pueden serte muy beneficiosos. Puedes hacerlos tanto de forma preventiva como cuando ya ha aparecido el dolor. Puedes consultar en este enlace de fisioterapia diferentes posturas que te ayudarán a disminuir tu dolor de espalda.

De todas ellas, a mí personalmente las que más resultado me dieron fueron la del mahometano y la del gato. Ahora evidentemente no, mi estado actual un año después de la operación de hernia discal me impide directamente adoptar esas posturas (solo pensar en la tirantez que podría sentir en la zona al hacerlo me da escalofríos!) , así que tendré que esperar un poco todavía para volver a realizarlas si las necesito.

Con esto quiero decir que no todas las posturas y todas las medidas valen por igual para todos, depende mucho de cuál sea tu situación particular, así que presta mucha atención a eso.

 5. Aplica calor en la zona de la espalda que sufras dolor

El calor ayuda a relajar la musculatura contraída por lo que disminuye el dolor.

Para aplicarlo, puedes encontrar en la farmacia unas bolsitas rellenas de un gel y que con meterlas un par de minutos al microondas ya están listas para usar. Se llaman sacos térmicos o bolsas de frío – calor y puedes encontrar varias marcas: Renoflex®, Articare®, Nexcare®, etc. Puedes también encontrar en muchos mercadillos los tradicionales saquitos de semillas que funcionan de la misma forma, calentarlos y aplicarlos en la zona que te interese.

Existen también parches térmicos de marcas como Nexcare®, Thermacare® o Hansaplast®, para colocar en la zona lumbar que  van liberando calor durante varias horas. Según el dolor que tengas, tal vez sea suficiente con una bolsa térmica durante veinte minutos o si es más fuerte, necesites una liberación de calor durante más tiempo. Eso sí, que sepas que los paquetes de parches térmicos sólo traen dos unidades…

Si eres más clásica, las mantitas eléctricas de toda la vida también sirven perfectamente. Pon una temperatura media durante unos quince minutos y listo.

(Ante la eterna duda de si aplicar frío o calor, el frío es solo para evitar la inflamación debida a contusiones y reducir la aparición de hematomas).

6. Aplica antiinflamatorios locales que alivien tu dolor de espalda

En caso de que necesites una solución rápida para calmar un dolor de espalda un poco más molesto podemos hablar ya de medicamentos que se pueden conseguir sin receta. Son geles o cremas antiinflamatorias tales como Voltadol, Calmatel o Flogoprofén. Cualquiera de ellas te será de ayuda aplicándola una vez cada 6 u 8h(en caso de Voltadol forte cada 12 horas) en forma de masaje para facilitar que penetre. Evidentemente no van a hacer magia y el dolor tardará un poco en desaparecer, por lo que puedes aprovechar ese tiempo para hacer los estiramientos que hemos mencionado antes o caminar un poco.

7. Las plantas medicinales también son tus amigas

La fitoterapia también puede ayudarte en este momento. Como siempre, por ser plantas no podemos decir que sean directamente inocuas, pero teniendo precauciones de uso igual que con cualquier medicamento pueden también ser nuestras aliadas.

En este caso encontramos el gel Fisiocrem, que aunque está pensando especialmente para deportistas, ayuda a disminuir los dolores musculares de lumbalgias, ciáticas, etc. Es un gel analgésico y antiinflamatorio fabricado con extractos naturales que contiene entre otros arnica, caléndula, arbol del té e hipérico. Puedes usarlo también si estás embarazada, si sigues lactancia materna o si los que tienen algún problema son los niños.

Si eres más de infusiones, el harpagofito o corteza de sauce en dos tisanas al día te será también de ayuda.

8. Evita el sobrepeso

Aunque no sea motivo de dolores puntuales sino más bien crónicos, el sobrepeso ayuda mucho a que aparezca el dolor de espalda. Imagina que tienes un sobrepeso de 20 kg, estás 20 kg por encima de lo que sería tu peso ideal, sería como llevar encima de ti todo el tiempo una maleta con dicho peso! A la larga, tu columna va a sufrir ese exceso y te lo hará saber en forma de dolor, sobre todo cuando tu cuerpo está contraído o en una misma postura durante mucho tiempo. Por eso en este caso, lo mejor es seguir una dieta saludable para tener un peso en el que nos encontremos en buena salud.

9. Tu estado de ánimo también puede influir en tu espalda

Aunque sea el último punto del post, y aunque suene algo más abstracto, no es por ello el menos importante.

El estrés continuado o las emociones negativas prolongadas hacen que nuestro cuerpo esté en continua tensión. Los nervios, los enfados, las preocupaciones, hacen que los músculos de nuestra espalda estén tensos. De hecho es una señal de alarma de nuestro cuerpo para estar preparado ante el supuesto peligro que nos acecha. Una vez estamos tranquilos y “no tenemos nada que temer”, nuestro cuerpo se relaja y vuelve a su estado natural.

¿A que tras un día que esperabas una noticia muy importante para ti, una vez has conocido la respuesta has comenzado a sentir dolor en las lumbares y/o cervicales? Es toda la contracción que tenías en esa zona que empieza a liberarse tras tranquilizarte.

Por eso una de las soluciones para aliviar el dolor de espalda es aprender a relajarse, tomarse las cosas con calma, con el menor estrés posible. Hacer yoga, o saber respirar correctamente son herramientas que te serán muy útiles también para sentirte más tranquila.

 

Bueno, espero que estos puntos te hayan sido de ayuda para aliviar el dolor de tu espalda. Cuéntame en los comentarios, ¿cuál de ellos piensas utilizar? ¿cuál te ha dado ya resultado anteriormente? ¿Qué otro método empleas tu para calmar tu dolor?

 

Imágenes: Freepik

9 soluciones para aliviar el dolor de espalda tras una jornada como madre y emprendedora
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6 pensamientos en “9 soluciones para aliviar el dolor de espalda tras una jornada como madre y emprendedora

  • 16 septiembre, 2017 a las 12:04
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    Aunque no soy madre, trabajo mucho tiempo delante del ordenador y sufro dolores de espalda desde siempre. Este año es en el que he tomado mayor consciencia. Ahora me responsabilizo de mi mejoría, ya que antes sólo me quejaba del dolor y no ponía remedio. Cuando lo necesito voy al fisioterapeuta y he adoptado algunas de las rutinas que comentas, como hacer estiramientos, levantarme de la silla cada cierto tiempo y caminar. Lo que más me cuesta es acordarme de adoptar la postura correcta… Ahora gracias a este post, ya tengo nuevas opciones para seguir mejorando. Gracias!!

    • 19 septiembre, 2017 a las 11:13
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      Gracias ti por comentar 😉
      Es estupendo que te responsabilices de tu salud!
      Lo de coger la postura correcta suele ser difícil para todas, estamos concentradas con nuestro trabajo y se nos olviden esos “detalles”, pero con el tiempo o irás corrigiendo, ya verás
      Un beso guapa!

  • 15 septiembre, 2017 a las 17:06
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    Estupendos consejos. Sobre todo me encanta que hayas incluido el estado de ánimo. Solemos olvidar cuanto influye!
    Gracias!

    • 19 septiembre, 2017 a las 11:14
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      Bienvenida Bea!
      Gracias por tu comentario 🙂
      Sí es algo que solemos pasar mucho por alto y no nos damos cuenta de lo importante que es el estado de ánimo con el que no sponemos a hacer las cosas. No quiero anticipar mucho,pero creo que dentro de poco habrá por aquí algo especial ligado a este tema 😉
      Un abrazo

  • 14 septiembre, 2017 a las 21:26
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    Fantástico post, Ana. Se me ha hecho hasta corto.
    Deporte y estiramientos para mí es vital. De no hacer nada a practicarlo regularmente, el resultado es abismal.
    Me apunto el Fisiocrem. No lo conocía, aunque espero no tener que echar mano de él.
    Un abrazo!!

    • 19 septiembre, 2017 a las 11:16
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      Hola Carmen!
      Ya lo creo que hay diferencia, de sentirte casi “oxidada” a “sentir que vuelas”, más ligera y más agil, jeje.
      Yo también espero que no tengas que recurrir al fisiocrem pero si lo haces tranquila, es de lo más flojito (pero muy útil) que existe.
      Un beso guapa!

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